Santuario de la Fuensanta

Villel

Información de interés

Patrimonio Cultural

Descripción

A pocos minutos de Villel, el Santuario de la Fuensanta es uno de los enclaves de mayor tradición religiosa de la zona. Para llegar, basta con tomar el desvío a la derecha justo después de cruzar el puente de entrada al municipio, si se accede desde Teruel, y seguir el camino hasta el santuario.

Construido en el siglo XVI, el templo presenta una arquitectura de estilo gótico tardío, visible especialmente en las nervaduras de su nave. Uno de sus elementos más singulares es la pared que aprovecha directamente la roca de la montaña, donde brotaba la fuente considerada milagrosa y que dio nombre al santuario.

En el interior destaca la Santa Capilla o camarín de la Virgen, añadido en el siglo XVIII y cubierto por una cúpula octogonal. Frente a este espacio se encuentran la puerta de acceso y el coro alto. La portada principal, abierta al sur, está presidida por un gran arco de medio punto que luce la cruz sanjuanista o de Malta, emblema de la Orden de San Juan. Completan el conjunto la torre campanario, construida en mampostería, y la cabecera, decorada con un friso de arquillos y un alero de tradición mudéjar.

La importancia del santuario fue mucho más allá de su función religiosa. Para acoger a los numerosos peregrinos que acudían al lugar, se levantó un complejo de servicios que incluía dependencias para los exvotos, cuadras para los animales, fogones y una hospedería con capacidad para unas 200 personas. Un pasadizo elevado y cubierto conectaba este edificio con el santuario mediante dos grandes arcos rebajados. Además, a unos 200 metros, en el camino hacia Villel, se encontraba la casa del priorato, de la que todavía pueden contemplarse algunos restos en una curva del camino.

El siglo XVII fue la época de mayor esplendor del santuario. La afluencia de peregrinos era especialmente intensa los domingos y festivos, y las ofrendas que traían consigo contribuyeron a enriquecer el patrimonio del lugar.

La Guerra Civil marcó un antes y un después en su historia: la iglesia fue saqueada y destruida parcialmente, quedó sin cubierta y la imagen de la Virgen desapareció. Durante la década de 1940 se llevaron a cabo trabajos de reparación que permitieron recuperar el edificio. Hoy, el santuario conserva la memoria de siglos de peregrinación y devoción, en un entorno donde la arquitectura, la historia y la tradición se entrelazan.

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