Peralejos se sitúa junto al río Alfambra, al pie de la Sierra del Pobo, en un paisaje donde la ribera y el monte se encuentran de forma muy natural. Es un pueblo pequeño, pero con recursos suficientes para una visita tranquila y bien conectada con la naturaleza. La experiencia tiene mucho que ver con caminar, observar los cambios del paisaje y entender cómo el río ha marcado la vida del municipio.
La torre mudéjar de la iglesia de San Bartolomé es uno de sus elementos patrimoniales más reconocibles y da al núcleo una presencia especial. El Centro de Interpretación de la Naturaleza de Peralejos y la Sierra de Castelfrío ayuda a poner contexto al entorno, con sus pinares, sabinares, carrascas, fauna y riberas del Alfambra. Es un recurso muy útil para quien no quiere limitarse a ver el paisaje, sino comprenderlo.
La Vía Verde de Alfambra, el sendero del Barranco de la Cerraja y las rutas junto al río permiten disfrutar de una naturaleza accesible, sin necesidad de grandes desplazamientos. Peralejos conserva también tradiciones locales como la Enramada, poner la soga o pagar la manta, que añaden un componente muy humano a la visita. Es un municipio recomendable para quienes buscan río, patrimonio mudéjar y una lectura clara del paisaje rural turolense.
Una torre de tradición mudéjar turolense, con cuerpo octogonal de ladrillo y decoración cerámica, que destaca dentro del patrimonio de Peralejos.
Recorre senderos cargados de tradición, admira la belleza de
nuestras torres mudéjares y sumérgete en el legado cultural
de una tierra fascinante.