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Patrimonio CulturalEl recorrido desde Cuevas Labradas hasta la ermita de la Virgen de Cilleruelos invita a disfrutar del paisaje y la tranquilidad del entorno. Al llegar, un amplio espacio arbolado ofrece un lugar ideal para descansar y pasar el día al aire libre. La zona cuenta con un merendero equipado con mesas, sillas, fuente, baños y casetas cubiertas con instalaciones para hacer fuego, convirtiendo la visita en una buena oportunidad para combinar patrimonio y naturaleza.
Una arquitectura singular
La ermita presenta una estructura de una sola nave, cubierta con techumbre de madera y rematada por una cabecera poligonal. Su interior destaca por una organización arquitectónica poco habitual: la nave se divide en tres tramos mediante arcos apuntados que, debido a la amplitud del espacio, se ramifican en otros tres. El arco central, de mayor altura y anchura, descansa sobre columnas, mientras que los laterales configuran espacios que recuerdan a naves secundarias. Esta disposición aporta personalidad al templo y refleja las particularidades de su construcción.
La historia de Cilleruelos se remonta, al menos, al siglo XII. Según la documentación citada por el historiador Herbert González, existen referencias al priorato de la Virgen de Cilleruelos hacia 1194. Su fundación se atribuye a monjes cistercienses procedentes del monasterio de Poblet, y en el siglo XVIII todavía dependía del monasterio de Piedra.
Durante siglos, este santuario fue un importante centro de peregrinación para numerosas localidades de los alrededores. A sus romerías acudían vecinos de Peralejos, Cuevas Labradas, Alfambra, Orrios, Escorihuela, El Pobo, Cedrillas, Monteagudo, Corbalán, Escriche, Valdecebro, Villalba Baja y Tortajada.
La ermita de la Virgen de Cilleruelos conserva así la memoria de una tradición religiosa compartida por distintas poblaciones, en un entorno natural que invita a descubrir su historia sin prisas y a disfrutar de la serenidad del paisaje turolense.
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nuestras torres mudéjares y sumérgete en el legado cultural
de una tierra fascinante.