En el yacimiento de Las Cerradicas, muy cerca de Galve, no solo quedaron grabadas huellas de dinosaurios. Entre las marcas conservadas en la roca aparecieron también rastros mucho más pequeños atribuidos a antiguos mamíferos, un hallazgo poco habitual que convierte este lugar en uno de los puntos paleontológicos más curiosos de toda la comarca.
Aquí la visita tiene algo distinto a otros yacimientos porque no se trata solo de mirar el terreno, sino de ir fijándose en detalles. Unas huellas son enormes, otras apenas se distinguen, algunas se cruzan y otras siguen direcciones completamente distintas, así que es fácil acabar un buen rato observando e intentando entender qué ocurrió exactamente en este mismo lugar hace millones de años. Además, al formar parte del conjunto paleontológico de Galve, se puede combinar con otras paradas cercanas y montar una jornada bastante completa alrededor del territorio dinosaurio más conocido de Teruel.
Recorre senderos cargados de tradición, admira la belleza de
nuestras torres mudéjares y sumérgete en el legado cultural
de una tierra fascinante.