El Castillo de Libros ocupa la cima del peñasco conocido como El Mortero, un enclave rocoso que domina el curso del río Turia y el estrecho paso natural que comunica las tierras de Teruel con el Rincón de Ademuz. Aunque hoy únicamente se conservan algunos restos de sus murallas, su privilegiada ubicación permite comprender la función defensiva que desempeñó durante la Edad Media.
La fortaleza tuvo un origen islámico y, tras la conquista cristiana, pasó a formar parte de las posesiones de la Orden de Monte Gaudio. Poco después quedó vinculada a la Orden del Temple, integrándose en la encomienda de Villel y convirtiéndose en una pieza clave para el control de este territorio fronterizo. A comienzos del siglo XIV, el castillo protagonizó uno de los episodios más destacados de la historia templaria en Aragón, al resistir durante varios meses el asedio ordenado por Jaime II antes de su rendición.
Durante la visita pueden apreciarse varios lienzos del recinto amurallado, restos de antiguas estructuras interiores y una pequeña depresión circular que la tradición popular identifica con un antiguo pozo. Desde la parte alta se disfruta, además, de una magnífica panorámica sobre el casco urbano de Libros, el valle del Turia y las hoces que conforman este singular paisaje.
La subida al castillo es una excelente forma de descubrir la historia medieval de Libros y de contemplar uno de los miradores naturales más destacados del municipio, donde patrimonio, paisaje y memoria histórica se unen en un mismo recorrido.
Una antigua fortaleza templaria que vigila el valle del Turia desde lo alto de El Mortero y conserva la huella de uno de los episodios más relevantes de la historia medieval de la comarca.
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nuestras torres mudéjares y sumérgete en el legado cultural
de una tierra fascinante.