La actividad bélica y el hecho de que Celadas se viera envuelta en las operaciones asociadas a dos batallas (la de Teruel y la del Alfambra), justifican la existencia de un amplio repertorio de Patrimonio de la Guerra Civil distribuido por todo el municipio, destacando las posiciones de Santa Bárbara y la Loma de Casares.
Las recientes excavaciones arqueológicas realizadas en ambas posiciones han sacado a la luz dos interesantes escenarios históricos, que reflejan la doble vertiente del conflicto en el municipio de Celadas: la humana y la militar. En Santa Bárbara se ha descubierto un puesto de mando nacional y parte de la densa red de trincheras que articulaban la posición. En Loma de Casares se han excavado cuatro estructuras de refugio y vida de las tropas gubernamentales, además de los tramos de trinchera que las comunicaban entre sí y con la línea de fuego. Dos posiciones frente a frente, protagonistas de dos batallas.
La Loma de Casares, situada cerca de la ermita de San Cristóbal de Celadas, fue el último reducto republicano en caer en el frente de Celadas durante los primeros días de la Batalla del Alfambra.
Las excavaciones arqueológicas han permitido documentar varias estructuras de refugio y vida utilizadas por las tropas gubernamentales. Se intervino en cuatro de ellas: dos subterráneas y otras dos cubiertas originalmente por planchas de fibrocemento. Estos refugios estaban conectados con la línea avanzada de trincheras mediante una trinchera auxiliar.
En su interior aparecieron alacenas talladas en la roca y objetos personales como cepillos de dientes, cuchillas de afeitar, fragmentos de peines y otros utensilios cotidianos. Algunas estructuras contaban además con pequeñas chimeneas excavadas en la roca para evacuar el humo, una solución necesaria en un invierno especialmente duro, con temperaturas ligeramente inferiores a -20 °C en la zona de Teruel.
Los restos de ceniza y pequeños clavos encontrados en los hogares indican que los soldados llegaron a quemar incluso cajas de madera para calentarse. También se hallaron fragmentos de metralla y roturas provocadas por impactos de artillería. La trinchera principal tenía trazado en zigzag cerca de las posiciones de primera línea, con un puesto de tirador en uno de los giros.
El acceso se realiza por una pista que parte de la carretera TE-V-1001, poco antes del kilómetro 14 y a unos 400 metros del casco urbano de Celadas. El enclave está señalizado y cuenta con una zona acondicionada para aparcamiento.
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